Wednesday, November 08, 2006

ESPERA Y SOLEDAD.

Estos son dos elementos con los que estoy sumamente familiarizada por lo que he aprendido a manejar esta a veces deprimente combinación; ciertamente si los analizamos por separado y no como un hábito o como una constante, pueden llegar a ser superficialmente interesantes. La espera fomenta la creatividad, la observación y la tolerancia, habilidades necesarias aunque dificiles de adquirir, por lo tanto si lo hacemos debidamente es productiva; por otro lado la soledad nos brinda introspección y autoconocimiento, características básicas para el espíritu, entonces insisto, llevada apropiadamente también es productiva. Ahora, ya que ambas estan intrínsecamente ligadas a la percepción del tiempo, podríamos sentirnos muy satisfechos de utilizar el tiempo, hacerlo productivo y no desperdiciarlo.

Pero cómo hacerlo cuando las dos estan presentes, mezcladas conformando un estilo de vida?, qué tan productivo puede ser ese tiempo cuando es muy poco para hacer y demasiado para no hacer? Lo se, hay infinidad de cosas y he pasado por muchas de ellas pero aún así no he podido realizar las que más me llevarían a la tranquilidad espiritual que estas implican debido a que cuando se está en el limbo y no se cuenta con el espacio, para así cubrir los parámetros de tiempo-espacio, no es tan fácil. Es como estar y no estar, como una existencia intermitente o tal vez múltiple.

Finalmente, el conflicto es más sencillo y terrenal que lo antes expuesto; doy clases, tengo horas muertas y vivo lejos. En el fondo he encontrado bondades en todo esto, me he topado con mucha riqueza social y literaria pues mis mejores recursos son los libros y la gente, experiencias que por cierto disfruto como consecuencia de mi afortunada variedad de intereses. Así que aparentemente sí espero y vivo la soledad de formas distintas, ésta ciudad y ésta mi vida me dan esa oportunidad. Además me he convertido en mi propia compañía con la que discuto, sufro y me alegro, muy bien sazonada con la compañía de mi gente. Sin embargo nada sustituye ni supera la felicidad que me provoca el llegar a casa, verlos y compartirnos; esa es mi faceta más productiva ya que complementa y sintetiza la faceta de las largas esperas y las soledades.

Concluyendo, creo que el tiempo constituye tanto como uno quiera, es relativo, como lo son la espera, la soledad y la productividad; lo realmente trascendental es asumir la responsabilidad de las decisiones tomadas con respecto a estos elementos.

Qué locura, después de todo la espera y la soledad no son una combinación tan deprimente, me han ayudado a crecer y a pesar de lo relativo, ser más objetiva. Siempre está el otro lado de la moneda.

¡VALES MUCHO Y MERECES RESPETO, PERO RESPETO DE EXCELENCIA!

¿TE SIENTES SOLO?, ¡VUÉLVETE ESQUIZOFRÉNICO?, JAJAJAJA. QUE LOCO ESE!

NO SE CLAVEN.

3 comments:

SoyTuFans said...

Esta denso, aunque no puedo no clavarme en lo que escribiste, me ancanta como escribes, me permite verte desde otra perspectiva y me resulta enriquecedor. Sigo pensando que es muy tonto pero sobre todo cómodo cuando la gente tiende a encasillar o a los demás, les ponen etiquetas con las características que ELLOS consideran que tienen y por lo mismo esperan que "núnca cambies" porque "así vales mil", pero creo que es más tonto no permitirte cambiar y experimentarte por miedo a que la gente crea que ya no eres el mismo. Bueno pues ya no me clavo tanto o al menos ya no escribo tanto y mejor luego lo platicamos con unos cuantos cigarritos. No dejes de escribir, no importa que no lo publiques, no de dejes de modificarte y evolucionar.

Yaoteka said...

Ps lo importante es aprender de cada etapa de nuestras vidas y así auto-conocernos cada vez más.

Un abrazo, Z.

zintitulo said...

COMO DIJE, CADA DIA SE APRENDE ALGO BUENO!
SALUDITOS, Z.