Dicho lo anterior, estoy ahora experimentando la responsabilidad junto con Joel (el de la idea por sus deseos locos de tener más apapacho perril ) de un cachorro desde el principio, con toooooooooooooooooodo lo que ésto implica y me estoy enfrentando al "reto Tuli", un reto muy deseado, eso que ni qué, pero un reto al fin, ya que me he expuesto a situaciones que sin querer involucran muchos de mis paradigmas con respecto a ámbitos de cuidado, hábitos, estilo y filosofía de vida.
Por un lado sé que no queremos tener hijos y ésto es justamente debido a lo que implica, pero ¡oh ironías de la vida, qué encontronazo!, un cachorro, guardando las debidas proporciones, es como un bebé...¡aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhh! y acapara la misma atención, que si "cuidalo cuando está enfermo, que no se enfríe" -con ésto no me refiero a que no estire la pata, jajaja-, "que coma bien, que se tome las medicinas, que si juega con él, que si ten cuidado porque está muy chiquito, que si llévalo al baño, no hagas ruido que ya se durmió, que ya le toca ir al vet"..., etc., etc., etcmil. Eso no es todo pues también está el lado del amoooorrrrrrss, me encanta cargarlo y que se duerma conmigo, ni se diga la jugadera, que es todo un show así como las visiones clásicas de vestirlo (ya le queremos poner su cascabel), sin dejar de mencionar los juguetes improvisados, los apodos, las fotos y video...¡¿ven?!, a eso me refiero, ash.
Por otro lado sé también que solo así es como queremos tener un cachorro, con todos los cuidados que le podamos dar y el entrenamiento que lo haga de nosotros, mejor dicho "nosotros" como tal, así como el Shamoo en su tiempo y la Niña ahora retroalimentándonos y haciéndonos felices juntos y por separado. Lo cual no quiere decir que sea fácil tomando en cuenta la obediencia del chamaco, nuestra habilidad para educarlo, la comunicación (aunque sea "Dificil de creer") y la compatibilidad de caracteres, jajaja. Por eso hablába de mis paradigmas y la concepción que he tenido de mi misma y del entorno; en algún lugar leí algo relacionado a la cuestión espiritual y las mascotas en la que decían que nos solemos encontrar con frustraciones al interactuar con nuestras mascotas, la labor entonces es hacernos concientes de la razón de tales frustraciones y así aprender de nosotros, trabajar esas molestias propias responsabilizándonos de nuestro propios sentimientos para así estar en contacto con nuestro interior y con nuestra mascota de una manera más saludable, finalmente es una relación. Por lo tanto sigo en constante cambio y adaptación.
Creo que al estar conciente, cualquier evento de la índole que sea proporciona movimiento y ajustes, así como la riqueza del conocimiento.
Finalmente después del choro, les presento al chamaco Tuli


Saluditos,
Z.
4 comments:
Ta rechulo mi sobrino!
Aunque se me hace muy ojón para ser paloma...
Anyway, suerte con este nuevo reto!
Lo van a superar sin problemas, como todo lo que han enfrentado juntos.
;)
graaacias Yao,
saluditos,
z.
Lo haces excelentemente, te amo.
ahhhhh el tuli ahi estaba super baby quien imaginaria q en su primer halloween ya estaria usando su disfraz de vampire!!! salu2 pats
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